Espacio para encontrar (me)-(nos)

Intentando hallar mundos posibles me descubrí.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Contagio: Es más fuerte el poder del miedo.

Después de ver esta película concluí que el miedo es el sentimiento más fuerte entre los humanos, incluso más fuerte que el amor.
Al llegar a la sala de cine pensé que iba a encontrarla llena, ya que su grupo de actores resulta muy seductor para cualquier espectador que anhele el típico estilo hollywoodense, pero no, estaba media sala llena y justo a nuestro lado estaba una pareja que hacía los típicos comentarios de típicos espectadores, cosa que decidimos ignorar por el bien de nuestra visión de la película.

Esta película juega desde el principio con la psique del espectador, sobre todo con su miedo a la cotidianidad en la que se desenvuelve, ya que es en el espacio colectivo en el que se desarrolla toda la historia, que involucra conceptos como colectivo, familia, individualidad y supervivencia; conceptos que desdibuja e inventa a lo largo de la historia. Se relata con una estructura narrativa en la que el eje central es el miedo a la enfermedad y al contacto, que se contrastan con la esperanza de la salvación y la cura.

Un aspecto interesante dentro de la historia es el papel que juegan los medios de comunicación dentro de la historia, sobre todo la internet, que como gran red informa y desinforma, modifica conductas, genera caos y desazón. Dentro de la película,  este papel es protagonizado por Jude Law, quien dice ser periodista y se dedica a "informar" lo que el considera es correcto y lo que a sus ojos es la verdad, cuando resulta ser que la verdad es otra. Aunque en Colombia no estamos lejos de esta realidad, la verdad es dicha fuera de las noticias, en las noticias sólo nos llenan de farándula e informan lo que quieren y nadie sabe la verdad, hecho muy conveniente tal y como ocurre en la película.

La inquietud y el miedo permanecen y siempre serán más fuertes que el amor.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Necesidad de exorcizarme

Este es uno de los días en los que pienso en las decisiones tomadas, en los espacios ignorados, en las ilusiones, en los oasis en medio de desiertos que ni siquiera existían.
Gracias a alguien que me envió una canción de Pink Floyd que se titula: Wish You Were Here, evidencié una tristeza que continúa a pesar del tiempo y del espacio. Está claro que el dolor, la tristeza y la inmensa angustia que siento en este momento,  son el producto de tomar decisiones trascendentales para la vida sin pensar, sin pensar en las consecuencias, sin pensar con el corazón sino con los bolsillos.
Tal y como lo dije ayer lo digo hoy: Cambié felicidad por tristeza, cambié tranquilidad por desazón, cambié la aparente inestabilidad por una falsa estabilidad.
La verdad si quisiera estar allá y no donde estoy.